Guía completa
Por qué se estropea un catalizador
Por dentro es un panal cerámico recubierto de metales que convierten los gases más nocivos. Aguanta muchos kilómetros si el motor quema bien. Lo que lo acaba es casi siempre externo: un cilindro que falla y manda gasolina sin quemar, un motor que consume aceite, una mezcla demasiado rica durante meses o un golpe en los bajos que agrieta la cerámica. Cambiarlo sin corregir eso es poner uno nuevo a morir.
El caso de las furgonetas de campo
En el entorno de Lleida hay muchos vehículos que trabajan en fincas y caminos de tierra. Ahí vemos dos cosas: golpes por debajo que fisuran la carcasa y motores que pasan mucho rato al ralentí o a bajas vueltas cargados. Ninguna de las dos le sienta bien al catalizador. Si tu vehículo hace ese tipo de uso, merece la pena que le echemos un vistazo a los bajos cuando entre por otra cosa.
Cómo lo confirmamos
No nos basta con un código. Leemos la señal de la sonda anterior y la posterior con el motor caliente y vemos cómo se comportan al acelerar. Si hace falta, comprobamos también contrapresión y temperaturas antes y después del catalizador. Así sabemos si el problema es el catalizador, una sonda o la combustión.
Lo legal
Vaciar el catalizador o montar un tubo en su lugar no es una opción: el coche deja de cumplir su homologación. Montamos piezas aptas para tu vehículo y lo dejamos preparado para la inspección de gases.
Mándanos el código que te sale al 641 161 771 y te diremos si apunta al catalizador o a las sondas.