Guía completa

Los daños más habituales por aquí

En la ciudad, los roces de aparcamiento y los golpes de puerta. Fuera, los que deja el campo: ramas que arañan los laterales, piedras de los caminos que pican el frontal y algún toque contra un poste o un remolque. Y en coches que viven en la calle, la pintura del techo y del capó que, tras muchos veranos al sol, pierde el brillo o se cuartea.

Reparar antes que cambiar

Siempre que la pieza lo permite, la recuperamos. Una aleta abollada o un paragolpes rajado muchas veces tienen arreglo y mantienen el ajuste de fábrica. Cuando no es así, te lo decimos y te explicamos por qué conviene sustituir.

Que no se note

Lo difícil de la pintura no es pintar, es que el color case. Medimos el tono del coche y, en colores complicados como algunos blancos o metalizados, pintamos de forma que la transición quede repartida entre piezas.

Empezar con una foto

Envía una foto del golpe por WhatsApp al 641 161 771. Con ella te orientamos y te damos cita para valorarlo en el taller.