Guía completa

Pequeñas holguras, gran diferencia

Una holgura de pocos milímetros en una rótula se traduce en un volante que hay que corregir todo el rato. En una carretera recta como muchas de la plana se tolera, pero en una frenada de emergencia o con el asfalto mojado por la niebla, la precisión de la dirección es lo que te mantiene en tu carril.

Polvo y fuelles

Los fuelles de goma que protegen la cremallera son baratos y frágiles. Con el sol del verano se cuartean y en los caminos se llenan de polvo. Si se rompen y no se cambian, la arena entra en la cremallera y la avería pasa de pequeña a grande.

Hidráulica o eléctrica

En las direcciones hidráulicas, una fuga o un ruido de bomba al girar en parado son avisos claros. En las eléctricas, el fallo suele aparecer como testigo en el cuadro y un volante que de repente pesa. En los dos casos, primero diagnosticamos y luego te damos presupuesto sin compromiso.