Guía completa
Más que cambiar una bombilla
La iluminación del vehículo tiene tantas variantes como fabricantes: halógeno tradicional, xenón con casquillo D2S o D3S, LED estático y LED dinámico o matrix en las gamas más recientes. Cada tipo pide su recambio exacto, y aunque en apariencia dos bombillas encajen en el mismo casquillo, la temperatura de color, la intensidad y el patrón de luz que proyecta el faro pueden ser muy distintos.
El reglaje, un paso que no es opcional
Tras cualquier cambio de bombilla o de faro completo, el haz de luz necesita comprobarse con regloscopio. Un faro mal ajustado deslumbra a quien viene de frente o, en el extremo contrario, ilumina mal la calzada. Es además uno de los puntos que se comprueban en la ITV, así que un reglaje correcto ahorra un disgusto en la inspección.
El corrector de altura, más exigido de lo que parece
En vehículos con xenón, la normativa exige un sistema de corrección automática de la altura del haz según la carga del vehículo, porque con más peso detrás la parte trasera se hunde y el faro tiende a apuntar más alto de lo debido. En un turismo que casi siempre lleva la misma carga, este sistema apenas trabaja. En una furgoneta que reparte con el maletero lleno por la mañana y vacío por la tarde, el corrector está ajustando constantemente, y es uno de los puntos que conviene revisar si aparece algún aviso relacionado en la ITV o si se nota el haz demasiado alto o bajo según cómo va cargado el vehículo.
Humedad dentro del faro: un aviso que no conviene ignorar
Ver vaho o gotas dentro del cristal del faro indica que la junta de estanqueidad ha empezado a fallar. No es solo una cuestión estética: la humedad puede llegar hasta el conector eléctrico o dañar el reflector interior, y cuanto más tiempo pase, más caro puede salir. Es una reparación sencilla si se atiende pronto.
Codificación en faros avanzados
Los faros LED dinámicos, matrix o full-LED de las gamas más recientes no funcionan solo montando la pieza: necesitan que la centralita del vehículo reconozca el componente nuevo mediante codificación con diagnosis. Sin ese paso, pueden quedar funciones desactivadas o el testigo de avería encendido aunque el faro esté bien montado.