Guía completa

Dos averías distintas, un mismo apartado

Aunque agrupamos bobinas de encendido y calentadores diésel bajo un mismo servicio, son componentes que no tienen nada que ver entre sí salvo el momento en el que actúan: al principio del proceso de combustión. En gasolina, la bobina genera la chispa que enciende la mezcla. En diésel, el calentador precalienta la cámara para que la mezcla prenda por compresión incluso en frío, algo que la combustión diésel necesita especialmente en las primeras vueltas del motor.

Cómo se localiza cuál falla

El diagnóstico identifica la unidad exacta, no solo el sistema en general. En gasolina, los códigos P0301 a P0306 apuntan directamente al cilindro con problema de encendido. En diésel, la familia P0670 a P0675 hace lo mismo con cada calentador. A partir de ahí, un multímetro confirma la resistencia de la bobina o el consumo del calentador antes de dar por buena ninguna sustitución.

Cambiar solo lo que falla, o el juego completo

No siempre conviene cambiar una sola pieza. Si el coche tiene bastante kilometraje, casi todo el resto del juego está en un desgaste parecido, y como la mano de obra de acceder al motor es la misma para una unidad que para todas, suele compensar prevenir el resto en la misma visita. En un coche con pocos kilómetros y un fallo puntual, cambiar solo la unidad averiada es lo razonable.

Por qué el reparto y el trabajo con muchos arranques desgastan más los calentadores

Cada arranque en frío en diésel exige que los calentadores alcancen temperatura de precalentamiento antes de que el motor pueda encender con normalidad. Ese ciclo se repite tantas veces como arranques hace el vehículo al día, y en un reparto con paradas frecuentes eso puede significar muchos más ciclos que en un trayecto único de ida y vuelta. No es una avería exclusiva de ese uso, pero sí una que aparece algo antes en vehículos que arrancan y paran con frecuencia.

La extracción, el momento más delicado

Con los años, la rosca del calentador puede agarrotarse dentro de la culata de aluminio. Extraerlo con prisa o sin la herramienta adecuada puede romper la punta dentro, lo que complica bastante la reparación. Usamos herramienta específica y, cuando el calentador se resiste, aplicamos calor localizado antes de forzar nada.