Guía completa

Qué hace y por qué se olvida en el mantenimiento habitual

El diferencial permite que las dos ruedas de un mismo eje giren a velocidades distintas al tomar una curva, algo imprescindible para que el coche no arrastre ninguna rueda. Es un componente que trabaja en silencio y que casi nunca aparece en el mantenimiento programado que recuerda la gente, porque no tiene una luz de aviso propia como el aceite de motor. El resultado es que muchos diferenciales llegan a fallar por rodamientos secos antes que por cualquier otra causa, simplemente porque nadie cambió el aceite a tiempo.

Diferencial sencillo frente a sistema 4x4

En la mayoría de coches con una sola tracción hay un diferencial sencillo, delantero o trasero según el caso. En vehículos 4x4 aparece además un sistema central que reparte el par entre ejes: Haldex, habitual en el grupo VAG, con un embrague multidisco que exige un aceite muy concreto (referencia G 060 175 A2 en muchos modelos VW), o Torsen, mecánico y sin aceite específico de embrague, típico de Audi quattro. Confundir uno con otro a la hora de elegir aceite puede dañar el acoplamiento.

El efecto de ir siempre cargado

El par que pasa por el diferencial no es el mismo en vacío que a plena carga: cuanto más peso lleva el vehículo, más trabajo hace el mecanismo interno en cada curva y en cada arranque. En furgonetas de reparto o de obra que circulan cargadas la mayor parte del tiempo, esto se traduce en un desgaste algo más rápido del aceite y, si el mantenimiento no está al día, en que una holgura interna pequeña se note antes que en un turismo de uso ligero. No es un componente frágil, pero sí uno que agradece que no se le apure el intervalo de cambio de aceite cuando el uso es exigente.

Cuándo hablamos de reparación y no de mantenimiento

Un ruido metálico rítmico que cambia con la velocidad, o una vibración que se nota más cargado que vacío, apunta a rodamientos o piñones desgastados dentro del diferencial. Ahí ya no basta con cambiar aceite: hace falta desmontar, medir el estado de cada pieza interna y sustituir lo que corresponda. Es un trabajo con más horas de mano de obra, pero mucho menos frecuente que el simple mantenimiento preventivo si este se ha respetado.